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En estas últimas semanas estamos escuchando el término cámaras térmicas o termográficas, dada la crisis producida por el COVID-19. Estas cámaras utilizadas en diseño, fabricación y mantenimiento de circuitos electrónicos, química y sus derivados, circuitos de aire acondicionado y para la prevención de incendios forestales, están, empezando a ser demandadas por las empresas para la detección de posibles contagiados por coronavirus. 

Una cámara térmica, también conocida como cámara infrarroja, es un dispositivo que mediante la emisión de infrarrojos de los cuerpos detectados, forma imágenes luminosas visibles por el ojo humano.

¿Cómo funcionan las cámaras para medir la temperatura?

Una cámara termográfica es un dispositivo para medir la temperatura sin necesidad de contacto. Todos los cuerpos emiten radiación infrarroja en función de su temperatura. Generalmente, los objetos con mayor temperatura emiten más radiación infrarroja que los que poseen menor temperatura. Esta radiación es invisible al ojo humano y su rango en el espectro electromagnético se sitúa entre la luz visible y la radiación de microondas. La cámara de luz visible dispone de un sensor térmico llamado microbolómetro que al recibir la radiación infrarroja se calienta y cambia su resistencia eléctrica. Este cambio de resistencia se mide y se equipara a una determinada temperatura, siendo asignado un color para cada temperatura y formando una imagen coloreada que será la que veamos en pantalla. Esta imagen se conoce como termograma.

Las cámaras térmicas trabajan en un rango conocido como infrarrojo térmico, que es donde se encuentran las temperaturas más habituales en la superficie terrestre, que va desde los -20 y 350º C. La ventaja de estos sensores es que pueden trabajar a temperatura ambiente y no necesitan refrigeración.

¿Qué es la emisividad?

Para leer bien las temperaturas, hay que tener en cuenta un importante factor: la «emisividad». La emisividad se define como la capacidad que tiene un cuerpo para emitir infrarrojos. Depende en gran medida de las propiedades de los materiales del cuerpo.

La energía radiante proveniente de una superficie opaca es una combinación de la radiancia emitida causada por la temperatura de la superficie y la radiancia reflejada proveniente de cualquier lugar en el ambiente. La transmisión a través del objeto es otra fuente de energía radiante que debe ser considerada cuando los objetos no son opacos. La cantidad de luz emitida a una determinada temperatura es determinada por la emisividad de la superficie. La emisividad es la relación entre la energía radiada emitida por una superficie y la emitida por un cuerpo negro a la misma temperatura. La emisividad se ve enormemente afectada por el tipo de material de la superficie y el acabado de la misma.

Los metales con superficies lisas tienden a tener una baja emisividad y una alta reflectividad mientras que los orificios estrechos y profundos tienen una alta emisividad y muy baja reflectividad. La suma de emisividad, reflectividad, y transmisividad es siempre igual a uno. 

Tipos de cámaras termográficas

Fijándonos en la tecnología empleada encontramos 4 clases de cámaras térmicas:

Refrigeradas: emplean materiales como el mercurio, son de gran sensibilidad y se usan mayormente en el mundo militar.

No refrigeradas: pueden trabajar a temperatura ambiente y son más económicas. Los sensores tienen materiales como el óxido de vanadio.

Cámaras infrarrojas activas: transmite radiación infrarroja con la ayuda de un reflector que está dentro de la cámara, este ilumina el cuerpo y el alumbramiento es emitido por el cuerpo para ser percibido por la cámara e interpretado en una imagen monocromática.

Cámaras infrarrojas pasivas: también llamada cámara termográfica, este tipo de cámara no emplea reflectores y captan las radiaciones de la forma en que las emite el cuerpo. Se usan para buscar gente en áreas donde la visibilidad es complicada (humo, niebla, noche) o encontrar rastros recientes de algo o alguien. Se trata del modelo más usado.

 

Aplicaciones de las cámaras térmicas

En EOS Ibérica diferenciamos dos tipos de cámaras, la individual y la grupal. La primera se puede integrar en diferentes kioscos según la utilidad, como por ejemplo en un eTotem, kiosco muy utilizado en espacios públicos para tomar la temperatura de todos los transeúntes que pasen delante del dispositivo. La cámara térmica va situada encima de la pantalla.

De cara a la utilización en empresas, se puede incorporar la cámara a un eDispenser, para tomar la temperatura al personal a la entrada y salida del trabajo al mismo tiempo que se le indentifica. Se le pueden añadir diferentes módulos como dispensador de guantes, dispensador de calzas, papelera, pantalla de 19″ o un dispensador automático de jabón.

La cámara de tipo grupal detecta a varias personas y  toma la temperatura a cada una de ellas. Se puede dejar fija o hacerla portable. Pensada especialmente para sitios públicos como estaciones de trenes o aeropuertos, centros comerciales o supermercados.