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Monitores – Tecnologías

A lo largo de la historia de los monitores, se han ido empleando diferentes tecnologías. Hoy nos hallamos en la etapa de las grandes pantallas LCD modernas y el desarrollo de la tecnología OLED. Pero hasta llegar aquí ha habido muchas innovaciones, como son las tecnologías CRT y plasma, que han permitido el crecimiento de los ordenadores, así como de las industrias relacionadas.

CRT
La tecnología CRT, (Catodic Ray Tube) o Tubo de Rayos Catódicos, es la más antigua asociada a los monitores. Basa su funcionamiento en un cañón que dispara electrones a una pared de fósforo, produciendo la luminiscencia. El funcionamiento de estos monitores consiste en la recepción de los datos enviados por la tarjeta gráfica por los circuitos del monitor. Estos circuitos internos los reciben, y de acuerdo con lo especificado por la computadora, controlan el cañón de electrones, que lanza a través de un tubo de rayos catódicos, un haz de electrones que, al impactar en una pared de fósforo que hay en la pantalla, producen luz en un determinado color. En los monitores de color, cada punto o píxel de la pantalla está compuesto por tres pequeños puntos de fósforo, rojo, azul y verde. En este caso, el cañón emite tres haces de electrones, uno por cada píxel. Iluminando estos puntos con diferentes intensidades, puede obtenerse cualquier color.

Plasma
Los monitores de plasma funcionan de manera similar a los CRT tradicionales. La base de esta tecnología consiste en la excitación eléctrica de ciertos gases que se convierten en plasma y emiten luz. Los monitores de plasma emplean paneles de cristal divididos en celdas que contienen una mezcla de gases nobles. Estos, al ser excitados con electricidad, se convierten en plasma y los fósforos comienzan a emitir luz. Los monitores de plasma también están formados por píxeles. A su vez, cada píxel dispone de tres celdas separadas en cada una de las cuales hay un fósforo de color distinto: rojo, azul y verde. Estos colores se mezclan para crear el color final del píxel.

El funcionamiento por medio de fósforos de las pantallas de plasma nos ofrece una serie de ventajas (mejor contraste y tiempo de respuesta muy rápido) pero también es la fuente de sus principales inconvenientes. Así, al estar basada la tecnología en fósforo, la exposición prolongada de una imagen estática durante un largo periodo de tiempo puede provocar un marcado en la pantalla muy molesto. Si siempre tiende a marcarse la misma zona, se podría producir lo que se denomina quemado de la pantalla. Además, los fósforos tienden con el tiempo a agotarse y apagarse, lo que nos deja un tiempo de vida de las pantallas de plasma más reducido que en nuevas tecnologías como la LCD, y el descenso en calidad de imagen suele ser progresivo. Por último, debido a que el funcionamiento del plasma se basa en gases, la altitud les afecta directamente en su funcionamiento.

Tecnología LCD
Con la práctica desaparición comercial de la tecnología CRT y sus pantallas de tubo, la mayor parte del mercado actual está copada por la tecnología LCD (Liquid Cristal display), en concreto su variante TFT-LC (Thin Film Transistor), que incorpora transistores a la película de píxeles de cristal líquido para mejorar la imagen. Dentro de los LCD, hay que distinguir entre los LCD convencionales y los LCD iluminados mediante LED o LCD-LED, más planos y con mejor calidad de imagen y menor consumo. Hoy día, el monitor LCD aún convive con el de Plasma, una tecnología en la que, en vez de cristal líquido, se emplean gases nobles para generar los puntos de color.

Actualidad LED

La mayor parte de los monitores actuales son LED o LCD-LED. Este término se refiere a los monitores LCD cuya iluminación se realiza mediante diodos LED de alta luminiscencia. Los primeros LCD se iluminaban mediante pequeñas lámparas fluorescentes de cátodo frío o CCFL. La desventaja de este sistema es que siempre estaba encendido, por lo que los colores negros nunca eran del todo negros. En cambio, los LED pueden encenderse y apagarse por grupos, por lo que, en líneas generales, mejoran el contraste de la imagen y consumen mucha menos energía que sus antepasados de tubo fluorescente.

Pero no todos los monitores LED son iguales. Existen diferentes tipos de LED en función de cómo se organizan y funcionan estas pequeñas lámparas.
El primero es el LED perimetral o Edge LED, en el que las luces están dispuestas en los bordes de la pantalla. Este tipo de LED permite reducir aún más el consumo y diseñar pantallas extremadamente delgadas. En el lado negativo, la iluminación perimetral no es muy uniforme. No tanto, al menos, como las que vienen a continuación. Los monitores LED perimetrales son los más sencillos de los que incorporan esta tecnología.
El segundo tipo de LED lo forman los Full Array, también llamados Full LED o pantallas con retroiluminación LED completa. En ellas, las lámparas cubren de forma uniforme toda la parte trasera de la pantalla. Aquí la calidad la determina el número total de LEDs y las posibles tecnologías de difusión de la iluminación de cada marca, como la tecnología Nano Full LED de LG.

Iluminación local y coloreada
Estos dos grandes epígrafes (Edge LED y Full LED) pueden recibir mejoras gracias a otras tecnologías. La primera es el Local Dimming. Consiste en que las lámparas están distribuidas por zonas. Cada zona puede ajustarse con distinta luminosidad de forma dinámica, lo que mejora aún más el contraste y la calidad de los negros. La mayor parte de los modelos Full LED incorporan Local Dimming. También hay modelos Edge LED de LG y Sony que incorporan iluminación por zonas, aunque sus resultados son dispares según cada modelo. Hay algunas marcas como Sony que han incorporado LEDs coloreados en verde, rojo y azul en vez de blancos. Este invento permite mejorar aún más la intensidad de los colores y los negros aunque, de momento, es poco común.

Nuevas tecnologías en desarrollo y potencial de OLED

Otras de las tecnologías actuales pero aún en desarrollo es la OLED. Los monitores OLED utilizan diodos de luz de materiales orgánicos. La gran ventaja de los OLED es que no necesitan iluminación adicional ya que cada píxel emite su propia luz. Esto permite hacer pantallas de tan sólo unos milímetros de grosor, con un consumo ultra-bajo, e incluso flexibles. Con todo, hay que considerar que sus componentes se degeneran con más rapidez. El OLED está llamado a sustituir al LCD, pero aún necesita tiempo de desarrollo antes de que se popularice.

Potencial de la tecnología OLED
La tecnología OLED puede y podrá ser usada en todo tipo de aplicaciones: pantallas de televisión, pantallas de ordenador, pantallas de dispositivos portátiles (teléfonos móviles, PDAs, reproductores MP3…), indicadores de información o de aviso, etc.
Los formatos pueden oscilar entre las 2” hasta enormes tamaños. Mediante tecnología OLED, también se pueden crear grandes o pequeños carteles de publicidad, así como fuentes de luz para iluminar espacios generales.
Además, algunas tecnologías OLED tienen la capacidad de tener una estructura flexible, lo que ya ha dado lugar a desarrollar pantallas plegables, y en el futuro quizá pantallas sobre ropa o tejidos.

Por último, se puede mencionar como novedad los monitores SED, una curiosa tecnología impulsada por Toshiba en la que cada píxel es, en realidad, un micro tubo de rayos catódicos como el de los antiguos CRT. Los SED ofrecen buen contraste y ángulo de visión, y son más sencillos de fabricar. Con todo, las mejoras en los LCD-LED prácticamente han abortado esta tecnología antes de nacer.

Referencias relacionadas y casos de éxito
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